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Intervención comunitaria en Tabasco: aprendizajes y alcances para la resiliencia

Los impactos de las inundaciones alrededor mundo han generado pérdidas económicas y humanas, que han llevado a replantearse las prácticas de protección y gestión del riesgo, indagando en elementos de vulnerabilidad social y el manejo de cuencas. Las prácticas de la reducción del riesgo se han encaminado hacia la generación de medidas que eviten los impactos y en acciones de adaptación a las condiciones durante y después de una inundación. Muchas medidas se han centrado en la formación de capacidades sociales para que la población tenga fortalezas de encarar un impacto y continuar posteriormente sus funciones; es decir, las acciones se encaminan a la formación de sociedades resilientes. Se ha comprobado que las poblaciones ubicadas en zonas inundables, como es el caso de las cuencas bajas de Tabasco, han sabido adaptarse a estas condiciones durante generaciones, al seguir habitando en dichos lugares. Sin embargo, desde tiempos prehispánicos cuándo éstas ocurrían, los asentamientos humanos eran menos y la infraestructura podía rehabilitarse más fácilmente. Con el paso del tiempo, la población ha aumentado, generando más infraestructura, dañando los ecosistemas que protegen las cuencas, pero sobre todo, olvidando prácticas de autoprotección y preservación. Aprender a enfrentar nuevas condiciones de riesgo cada vez más crecientes ha sido meta de los programas de prevención de desastres. La sinergia entre sociedad y gobierno tiene que encaminarse hacia la conformación de trabajo comunitario, dando prioridad a la protección del entorno y a las prácticas sustentables de producción y modos de vida. El Programa de Resiliencia ante Inundaciones de México (PRAIM), resultado de la alianza entre la Cruz Roja Mexicana, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja y Zurich Seguros, representa un esfuerzo a nivel internacional para crear un impacto sostenible y duradero en el tema de la reducción del riesgo de desastres basada en la comunidad. El trabajo comunitario es la base para el logro de los objetivos, para lo cual, se sigue un proceso en fases que van desde el diagnóstico de las condiciones de vulnerabilidades, el levantamiento de información para conocer las fortalezas, la implementación de medidas para la creación de capacidades de resiliencia, así como la aplicación de una herramienta de medición para conocer las fuentes de resiliencia comunitaria. Para su implementación en México se ha seleccionado una región del estado de Tabasco, el municipio de Jonuta, cuya amenaza permanente proviene de uno de los ríos que reportan los mayores niveles de caudal en el país: el Usumacinta. Los asentamientos humanos que viven a la ribera de este cuerpo de agua, han incrementado su vulnerabilidad por cuestiones sociales, ambientales, climáticas, mal manejo de los recursos y mala gestión hídrica.
Author: Cruz Roja Mexicana
Language: Spanish
Pubished By: Cruz Roja Mexicana,Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja,Zurich Seguros
Pubished date: 2016

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